¿ Por qué se queda afónico?

Cada vez son más los casos de niños que frecuentemente se quedan roncos sin motivo aparente. Además, como la ronquera ya es habitual en su día a día ni siquiera se le da la importancia que merece. Normalmente los padres se acostumbran a la voz temblorosa y ronca del niño sin percibirlo como algo extraño. Son niños que se levantan por la mañana con la voz normal y que a lo largo del día empiezan a tener pequeños episodios de ronquera y afonía. Cuando cae la noche y llega la hora de acostarse, prácticamente han perdido la voz.

Los problemas relacionados con la voz aparecen en el inicio de la edad escolar, alrededor de los 6 o 7 años de edad. En este período, el niño se encuentra en una etapa de explosión de emociones sin parar de jugar y descubrir nuevas sensaciones junto con los que le rodean.

A lo largo del día, el niño va perdiendo su voz poco a poco dañándose la garganta por un exceso en el uso vocal y debido al juego y la estimulación que le produce gritar demasiado, reír muy fuerte, hablar en exceso, y estar constantemente haciendo uso de la voz sin descansar lo suficiente.

Cuando el niño empieza a tener la garganta dolorida, él mismo empieza a carraspear de vez en cuando para intentar aliviar la sensación de dolor. Esta manera de toser lo único que le va a producir es una mayor irritación de la laringe. Al llegar la noche, se encontrará a penas sin voz o con un timbre muy deteriorado.

Situaciones de abuso vocal

Los momentos en los que deberíamos vigilar el abuso vocal del niño son los siguientes:

* El patio del colegio, donde la mayoría de los niños juegan gritando.
* Lugares muy ruidosos en los que es necesario elevar la voz para que se nos escuche correctamente (llevar a un niño a bares, a conciertos…)
* Sitios en los que puede haber mucho humo o una refrigeración muy elevada.
* Jugando al aire libre.
* Durante la práctica deportiva.

Consejos para cuidar la voz del niño

* No exponer al niño a ambientes ruidosos.
* No tener en casa la televisión demasiado alta pues sin darnos cuenta nos acostumbramos casi a gritar para que nos oigan.
* Dar ejemplo de no utilizar el grito para pedir las cosas o llamar la atención.
* Beber mucho líquido para hidratar la garganta lo suficiente y evitar el carraspeo.
* Tratar de humidificar el ambiente con cacitos de agua o utensilios preparado para ello.
* Enseñarle a practicar juegos que no sea necesario un esfuerzo vocal.

Además, los niños que normalmente sufren de fatiga vocal por un uso excesivo y sobreesfuerzo en la laringe suelen ser niños nerviosos, agresivos y con mucha ansiedad. Con ellos podemos trabajar en casa a través de:

* El masaje infantil; realizarle un pequeño masaje con crema después del baño que le dejará relajado y le ayudará a canalizar las tensiones y las emociones.
* Técnicas de relajación; para que el niño disminuya sus niveles de ansiedad y domine sus propias emociones.

En conclusión, conviene observar si el niño a menudo grita demasiado y realiza un gran esfuerzo vocal a la hora de hablar. Sería necesario observar en qué situaciones se produce esta fatiga vocal, que en la mayoría de los casos le llevaría a una pérdida de la voz. Deberíamos procurar poner remedio antes de que el niño se queje de dolor de cuello o garganta y ayudarle a cuidarse la voz a través de diversas técnicas.

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